La carta de recomendación

En una sociedad como la actual, en la que cada vez es más difícil que tu perfil destaque cuando te postulas a una oferta de trabajo, no siempre basta con el CV, el porfolio creativo o LinkedIn. Por eso, una buena carta de recomendación puede ayudarte a inspirar confianza en los consultores de selección para conseguir el trabajo de tus sueños. Te damos las claves.

Hoy en día nadie puede poner en duda que una carta de recomendación es una herramienta muy útil en la vida laboral. Cada vez resulta más difícil para los responsables de personas seleccionar a los mejores candidatos para un puesto de trabajo y, aunque la evaluación suele realizarse únicamente desde la empresa contratante, es muy típico pedir referencias a compañías en las que trabajó anteriormente para verificar datos y resolver algunas dudas.

Si te encuentras en búsqueda activa de empleo es necesario tener el control sobre las referencias y cartas de recomendación que puedan solicitarte. De esta forma no solo destacarás por encima de los demás solicitantes, sino que además te sentirás más seguro al gestionar por ti mismo la información que la nueva empresa recibe sobre ti y tu trayectoria laboral.

¿A quién pedir una carta de recomendación?

Si vas a cambiar de compañía puedes solicitar la carta de recomendación durante el periodo de preaviso. Puedes solicitarla al responsable de tu departamento, ya que es la persona que ha supervisado tu trabajo más directamente, y también convendría que la dirección de la empresa se viera implicada, al menos con su firma. Aun así, lo más importante es que la persona que escriba la carta sea alguien profesional, pero de confianza, porque de nada sirve que redacten un texto sobre ti si en realidad esa persona no sabe cómo trabajas.

También hay que tener en cuenta que las cartas de recomendación no solo son para personas que tienen experiencia laboral, ya que este recurso también puede utilizarse en el mundo académico, por ejemplo cuando un profesor hace una valoración escrita en las que destaque las habilidades de un alumno en particular.

Estructura y aspectos esenciales de una carta de recomendación

Identificación de la empresa: Siempre es preferible que imprimas la carta sobre el papel corporativo para que quede claro que es una carta oficial escrita por un miembro de la compañía. Guarda la original y haz copias o digitalízalas para compartirlas, así siempre la tendrás controlada y a punto.

El recomendador: Recuerda que el recomendador es la persona que va a dar su opinión profesional sobre ti. Procura que sea alguien que realmente haya trabajado contigo y pídele que incluya sus datos de contacto por si en tu futura nueva empresa deciden contactar con él para aclarar algún punto de la carta.

Periodo de trabajo: Debe aparecer el inicio de tu trayectoria en la empresa y el momento en que dejas de trabajar allí.

Potencia tus virtudes: Procura que la referencia mencione dos o tres actitudes positivas que sueles desarrollar en tu lugar de trabajo. La responsabilidad, la flexibilidad o el trabajo en equipo son algunos de los conceptos más valorados.

Descripción del puesto. Deben aparecer el cargo que ocupabas y una pequeña descripción de las tareas más importantes que realizabas.

Formación en la empresa. Si te has formado dentro de la compañía pero no tienes un título o diploma, puedes aprovechar para mencionarlo en la carta de recomendación. Es importante que aparezcan las horas cursadas y los temas que trabajaste durante la formación. En el caso que esta información sea demasiado extensa, te recomendamos que hagas un documento a parte y te asegures que también quede sellado.

La recomendación: Por supuesto, asegúrate que en algún momento aparece una frase en la cual se diga que eres un buen trabajador y se te recomiende directamente como profesional.

Firma: Quien redacta la carta, es decir, la persona que ha supervisado tu trabajo, deberá firmarla y escribir debajo su nombre y apellidos. Además, deberías asegurarte de que también lo haga la dirección de la compañía, siempre que sea posible.

Sello de empresa. Esto es imprescindible porque, si los firmantes en algún momento cambian de empresa, siempre quedará reconocida la recomendación por parte de la compañía.

 

Una vez te hayas marchado de una empresa resultará más difícil solicitar una carta de recomendación, pero seguro que hay muchas compañías dispuestas a ayudarte y a redactarla, aunque hayan pasado los años. Como siempre, lo mejor es terminar de la mejor manera posible con tus responsables y no salir de ninguna empresa sin tu carta de recomendación debajo del brazo. ¡Nunca sabes cuándo podrías necesitarla!

¿Y tú? ¿Ya has pedido alguna carta de recomendación? En Claire Joster disponemos de oportunidades de trabajo únicas que pueden ayudarte a encontrar el cambio profesional que estás buscando.