Reinventando el salario

Cuando los nuevos trabajadores valoran más la flexibilidad y la conciliación laboral el salario necesita reinventarse para motivar y mantener el talento de la empresa. El salario emocional paga convenientemente las nuevas necesidades y consigue empleados contentos. Veamos con qué retribuye.

Más allá de que todo trabajo debe de estar bien pagado, las nuevas generaciones ya no buscan grandes sueldos sino las mejores condiciones para realizarse personal y profesionalmente. En ocasiones sus expectativas salariales incluyen beneficios no monetarios.

¿Qué es el salario emocional?

Ante la pregunta de “¿Cuáles son tus expectativas salariales?”, empieza a ser común la respuesta “menos horas de trabajo” o “más calidad de vida”. El salario emocional es una nueva retribución que compensa económicamente de forma adecuada pero que gratifica también con nuevas monedas:

  • Un futuro creativo y retador en la compañía.
  • Un trabajo con el que aprender constantemente.
  • Un buen equipo con el que entenderse y desarrollar grandes proyectos.
  • Un clima laboral amigable e informal.
  • Flexibilidad y conciliación laboral.
  • Posibilidad de participar en las decisiones corporativas.
  • Una empresa de la que sentirse orgulloso de formar parte.

Lo que se le pide hoy en día a un salario es que facilite la vida así que el salario emocional es la forma de mantener profesionales motivados. A la hora de establecer niveles salariales en la empresa esta ha de contemplar otras formas de valorar el trabajo realizado para que al empleado le merezca la pena seguir en la empresa dando lo mejor de sí mismo. Eso es fundamental para mantener el talento.

Ejemplos de salario emocional

Las empresas deben empezar a ir más allá de las bandas salariales y abrirse a nuevas propuestas como el horario flexible, tanto en la hora de entrada y de salida como en el hecho de dejar de depender de un horario y ofrecer un trabajo por objetivos.

El trabajo a distancia es otra de las peticiones más comunes: dejar de desplazarse cada día al lugar de trabajo y realizarlo desde casa, o con un alto grado de movilidad. Esta es una opción muy interesante para los padres y madres con hijos pequeños.

Otros servicios como la guardería en el centro de trabajo, los vehículos colectivos o llevar la mascota al trabajo son peticiones cada vez más habituales.

Muchos trabajadores esperan también de la empresa que le capaciten continuamente para nuevos retos y para actualizarse tecnológicamente. Mantener a la empresa competitiva exige de sus trabajadores una fuerte motivación por estar en la avanzadilla. También están muy bien valoradas las nuevas ofertas formativas gamificadas o fines de semana de equipo.

Los extras clásicos siguen funcionando: seguros, ayudas a la educación de la familia, dietas, planes de jubilación, beneficios sociales… Lo más nuevo es disponer de espacios de distensión en la empresa como una zona de juegos, jardines para respirar y meditar, gimnasios, comedores sociales y espacios informales entre otros.

La participación en actividades de responsabilidad social corporativa son un área que despierta el interés, así como las actividades de voluntariado.

Las empresas que ya ofrecen un salario emocional son hoy por hoy las preferidas en las que trabajar por las nuevas generaciones.

Un salario emocional no solo retribuye, sino que también se gana el reconocimiento de los empleados que se sienten escuchados, atendidos y reconocidos, lo que aumenta su compromiso y felicidad con la empresa.

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