¿Cómo afrontar el momento en el que decides comunicar a tu empresa que te marchas?

Se suele desear renunciar a un empleo porque se está descontento con él: ya sea porque se lleva mucho tiempo haciéndolo, es repetitivo, no genera nuevas oportunidades… los motivos pueden ser muchos, pero cuando nuestro superior reacciona ante esa noticia corremos el peligro de aceptar una contraoferta antes de valorar los pros y los contras. A continuación, te damos varios consejos para enfrentarte a ese momento.

La pregunta fundamental que debemos hacernos es: ¿puedo crecer profesionalmente? El sueldo es importante, pero no debe ser nuestra única motivación. Lo que realmente deberíamos considerar es el bienestar, el crecimiento profesional o solucionar el motivo por el que se ha buscado un cambio.

 

Motivos de la marcha

Los motivos que nos pueden llevar a marcharnos de una empresa para empezar a trabajar en otra son diversos y dependen en gran medida de cada individuo, pero algunos de los más comunes son la proyección profesional, el salario, la flexibilidad horaria, el cambio de puesto de trabajo o la empresa y su filosofía en sí misma. El ser humano es cambiante por naturaleza y es fácil que descubramos tras unos años trabajando en un mismo lugar, que la cultura corporativa de la compañía o las condiciones que nos ofrece ya no son interesantes para nosotros y para nuestra realidad actual.

Hacer una comparativa entre ambas empresas es un procedimiento sensato para llegar a conclusiones y para recordarnos el motivo por el cual hemos decidido establecer contacto con una nueva compañía con el objetivo de crecer profesionalmente y también en el ámbito personal. Aspectos como la ubicación, el trabajo en remoto o la apuesta por la tecnología pueden ser igual de cruciales para tomar una decisión que la subida de sueldo o la mejora en las condiciones laborales.

 

Reacción de tu superior

Probablemente cuando comuniques la noticia de que te marchas a tu superior, este se quede sorprendido y aunque es posible que lo acepte con resignación y te de sus mejores deseos, lo más habitual es que intente que cambies de opinión recurriendo a estrategias diversas. A continuación, te contamos algunas de las preocupaciones que le surgirán a tu superior con tu marcha y los motivos por los que podría ofrecerte una contraoferta.

  • Su liderazgo se verá en entredicho, pues has decidido marcharte y si te deja renunciar, es probable que sus superiores o la compañía duden de su gestión.
  • El equipo notará tu marcha, tanto a nivel personal como laboral. La moral bajará y es probable que tengan que hacer tu trabajo hasta que encuentren a un sustituto.
  • El volumen de trabajo es alto y ya cuenta con poco personal, si tú te marchas se descuadrarán los timings de todo el equipo.
  • No puede dejarte ir hasta que encuentre un reemplazo adecuado, formar a otra persona para que esté a tu altura laboralmente le va a suponer un problema y un desgaste de tiempo y dinero.
  • Si te marchas a la competencia es muy posible que tenga miedo de que les hables sobre estrategias internas o que aportes ventajas competitivas.

 

La contraoferta

Por todos los motivos comentados anteriormente, es muy posible que tu superior intente convencerte para que te quedes proponiéndote una contraoferta. En muchas empresas es usual ofrecer una contraoferta con una mejora de sueldo o una mayor flexibilidad laboral porque para ellas es más fácil mantener el talento que incorporar y formar a un nuevo profesional.

Pero aceptar una contraoferta entraña peligros de los que nos gustaría hablarte para que tengas toda la información que precisas a tu disposición, antes de tomar una decisión precipitada.

Dudas sobre tu lealtad: Desde el momento en el que en la empresa se sepa que has estado escuchando nuevas ofertas y realizando entrevistas, nunca volverán a mirarte de la misma manera. Tanto tus superiores como tus compañeros siempre creerán que puedes volver a hacerlo en cualquier momento.

Problemas para crecer profesionalmente: Cuando llegue el momento de ascender a alguien del departamento tu superior nunca olvidará que no fuiste leal con la empresa y probablemente le ofrezca esta oportunidad a un colega tuyo, aunque seas tú quien más lo merezca.

Peligro de despido: Es más que probable que si en algún momento necesitan despedir a alguien de tu departamento, tú seas el primero de la lista. Además, muchas empresas ofrecen una contraoferta con el objetivo de ganar tiempo hasta encontrar a un sustituto aceptable para despedirte después.

Sensación de ser comprado: Cuando aceptamos dinero a cambio de quedarnos en un lugar en el que ya no estamos a gusto, podemos tener la amarga sensación de que hemos sido comprados. Además, esta subida de sueldo repentina nos hace ver que nuestro trabajo valía más y que nos han estado pagando un sueldo más bajo del que merecemos por nuestras aptitudes.

No hay un cambio real: Puede que te hayan ofrecido un salario más alto, pero probablemente no notarás ningún otro cambio, incluidos los motivos por los que decidiste marcharte en primer lugar: seguirás sintiendo que haces el mismo trabajo y que tu relación con tu superior sigue siendo la misma pero con el añadido de que ahora eres “el que apretó al jefe para sacar más dinero”.

La estadística: El 90% de los candidatos que se quedan en su empresa después de una contraoferta se marchan, aproximadamente, antes de los seis meses.

 

¿Y tú? ¿Estarías dispuesto a aceptar una contraoferta? En Claire Joster contamos con un equipo de consultores especializados que trabajan para ayudarte a encontrar el empleo que de verdad se ajuste a tus necesidades laborales y personales.