Nómadas digitales

De siempre, si querías ganarte la vida viajando por el mundo, tenías que saber navegar, dedicarte al turismo o ser jornalero. Ahora puedes ser nómada digital, un profesional que se mueve de oportunidad en oportunidad. ¿Te motiva?

Para un nómada digital, el trabajo es llegar a un lugar, hacer un proyecto de impacto, aprender, ganar dinero y a por otro. La globalización y la digitalización han permitido aparecer esta nueva mentalidad laboral, que trabaja por motivaciones.

Para una empresa significa que debe cambiar su estrategia de recursos humanos para captar este talento móvil, que le posibilite ser competitiva.

El perfil nómada

Los Knowmads o nómadas del conocimiento se distinguen especialmente por su curiosidad, su capacidad de trabajar en red y de aprender y desaprender lo que haga falta en cada momento, como afirma Raquel Roca en su libro Knowmads, los trabajadores del futuro. Más que un CV, aportan una actitud.

Tienen una mentalidad open-minded, son generadores de ideas y no tienen edad. Utilizan información de forma abierta y conectan con quien haga falta para aprender o resolver algo. El conocimiento lo es todo para ellos, accesible y universal.

No son autónomos o freelances, un perfil clásico que busca más bien autonomía o emprendimiento, con el que ya trabajan desde hace años las empresas. Son profesionales inquietos y bien preparados, muy seguros de sus habilidades y de su flexibilidad. Que cuidan especialmente sus contactos.

Son emprendedores digitales, profesores, conferenciantes, escritores, influenciadores, blogueros, consultores… especializados. Aunque casi cualquier profesión puede ser digitalizada y ofrecida en cualquier parte del mundo.

Viajan adonde tienen una oportunidad. O buscan un proyecto allí donde van. O emprenden digitalmente. Todo les va bien. Con el tiempo, además, van haciendo una cartera de clientes para quienes siguen trabajando ocasionalmente a distancia.

Su función no es trabajar sino resolver retos, innovar, aportar a la sociedad. Es decir, vibrar con lo que hacen, ser los mejores. Y no es para menos. Viven viajando.

Vivir sin dirección fija

Siempre ha habido aventureros que han hecho de conocer el mundo su misión de vida. Gente inquieta que ha creído más que en una casa, en una mochila. Libertad, autonomía, pasión por lo que hacen son sus valores.

No creen en las rutinas, en lo establecido y sí en su instinto y su capacidad de adaptación al cambio. Dado su continuo movimiento, necesitan poco para vivir. Su libertad les da calidad de vida. Tiempo para conocer la cultura en que se encuentran, gente, hacer deporte, divertirse… Aunque estén en permanente conexión y tengan su cerebro siempre trabajando.

Tienen que desarrollar su capacidad financiera para asegurarse su estilo de vida, con gastos de desplazamiento y tiempo improductivo entre proyecto y proyecto. Para ellos no existen las vacaciones, fines de semana y fiestas sino épocas de máxima entrega laboral, y otras de búsqueda de nuevos proyectos.

¿Y tú, qué ofrecerías al mundo? ¿Te sientes preparado para descubrir nuevas oportunidades profesionales?